{"id":9159,"date":"2025-07-31T06:49:54","date_gmt":"2025-07-31T03:49:54","guid":{"rendered":"https:\/\/drelisblog.com\/?p=9159"},"modified":"2025-10-13T17:09:53","modified_gmt":"2025-10-13T14:09:53","slug":"9159","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/drelisblog.com\/es\/9159\/","title":{"rendered":"Bendici\u00f3n Robada y Devuelta"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este art\u00edculo, buscamos demostrar que la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito, la cual Jacob tom\u00f3 de su hermano Esa\u00fa, no le trajo la vida f\u00e1cil de prosperidad y dominio sobre otros que tanto anhelaba. Sin embargo, la bendici\u00f3n de Abraham, recibida de su padre antes de partir hacia Pad\u00e1n-aram, trajo exactamente lo prometido: la presencia de Dios, muchos hijos y una tierra donde vivir. (Aseg\u00farate de leer la Parte I de este estudio, titulada <strong>\u201cCambiando el futuro liderazgo por un plato de guiso\u201d)<\/strong>. Adem\u00e1s, argumentamos que Jacob devolvi\u00f3 la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito a Esa\u00fa, estableci\u00e9ndose como un hombre arrepentido, digno de convertirse en el padre del pueblo de Dios, Israel.<\/span><\/p>\n<p><strong>Lo que siembras, cosechas<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al llegar a Pad\u00e1n-aram, Jacob lleg\u00f3 al campamento de Lab\u00e1n despu\u00e9s de conocer a su futuro amor, Raquel, en un pozo y ayudarla ah\u00ed. Al principio, Jacob recibi\u00f3 una c\u00e1lida bienvenida en casa de Lab\u00e1n (G\u00e9nesis 29:13\u201314), pero pronto descubrir\u00eda que las cosas no eran como parec\u00edan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jacob se enamor\u00f3 profundamente de Raquel y trabaj\u00f3 siete largos a\u00f1os para casarse con ella, como Lab\u00e1n le pidi\u00f3. Sin embargo, Lab\u00e1n enga\u00f1\u00f3 a Jacob, d\u00e1ndole a Lea en lugar de Raquel en la noche de bodas. Una vez consumado el matrimonio mediante la uni\u00f3n sexual, la verdad sali\u00f3 a la luz la ma\u00f1ana siguiente. Jacob prob\u00f3 de su propia medicina. \u00c9l tambi\u00e9n fue brutalmente enga\u00f1ado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una semana despu\u00e9s, Jacob se cas\u00f3 con Raquel, pero a un precio muy alto: tuvo que trabajar otros siete a\u00f1os para satisfacer las demandas de su malvado t\u00edo (G\u00e9nesis 29:15\u201330) antes de siquiera considerar dejar el campamento de Lab\u00e1n y establecer su propio hogar independiente en otro lugar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al igual que la abuela de Jacob, Sara, y su madre Rebeca, Raquel tuvo dificultades para concebir. En cambio, Dios favoreci\u00f3 a Lea, a pesar del desprecio de Jacob, otorg\u00e1ndole numerosos hijos. Naturalmente, esto desat\u00f3 a\u00f1os de rivalidad y competencia entre Lea y Raquel por el amor y la atenci\u00f3n de Jacob (G\u00e9nesis 29:31\u201335). La vida de Jacob estaba lejos de ser feliz y armoniosa. No cabe duda de que Jacob tuvo que consolar a Raquel, a quien amaba profundamente y que estaba devastada por su infertilidad. Esto caus\u00f3 una tensi\u00f3n significativa en una relaci\u00f3n que hab\u00eda sido amorosa. Leemos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cViendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y dec\u00eda a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero. Y Jacob se enoj\u00f3 contra Raquel, y dijo: \u00bfSoy yo acaso Dios, que te impidi\u00f3 el fruto de tu vientre?\u201d (G\u00e9nesis 30:1\u20132)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Solo despu\u00e9s de que Lea dio a luz a su s\u00e9ptimo hijo, Dina, Raquel finalmente concibi\u00f3 y dio a luz a Jos\u00e9, un hijo cuyo destino tr\u00e1gico causar\u00eda m\u00e1s adelante a Jacob y a su amada Raquel un dolor y sufrimiento inimaginables.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A pesar de las dificultades que Jacob enfrent\u00f3 en Pad\u00e1n-aram, ser\u00eda un error asumir que la bendici\u00f3n robada no tuvo efecto. El poder de esa bendici\u00f3n transform\u00f3 los escasos recursos de Jacob en una gran riqueza y un ingreso pasivo constante (G\u00e9nesis 30:25\u201343). Leemos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY se enriqueci\u00f3 mucho el var\u00f3n, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.\u201d (G\u00e9nesis 30:43)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque la bendici\u00f3n no era de Jacob, pose\u00eda un poder que ninguna falla humana pod\u00eda impedir.<\/span><\/p>\n<p><strong>El tiempo se acab\u00f3<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cierto momento, se volvi\u00f3 evidente que era tiempo de que Jacob y su familia se fueran y no regresaran. Su deseo de marcharse fue confirmado por un mandato divino (G\u00e9nesis 31:1\u20133). La bendici\u00f3n de Abraham, que Isaac hab\u00eda transmitido a Jacob, estaba obrando poderosamente. Dios le habl\u00f3 a Jacob:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cYo soy el Dios de Bet-el, donde t\u00fa ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Lev\u00e1ntate ahora, y sal de esta tierra, y vu\u00e9lvete a la tierra de tu nacimiento.\u201d (G\u00e9nesis 31:13)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Lab\u00e1n no estaba dispuesto a dejar ir a Jacob, lo que lo oblig\u00f3 a huir, tal como antes hab\u00eda huido de Esa\u00fa. Ahora ten\u00eda que correr en la direcci\u00f3n opuesta. Es importante entender que los lectores originales e intencionados del libro de G\u00e9nesis eran los antiguos israelitas que acababan de escapar de la esclavitud en Egipto. La servidumbre de Jacob con Lab\u00e1n resonaba con ellos porque ellos tambi\u00e9n sab\u00edan lo dif\u00edcil que era escapar de su amo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Jacob confront\u00f3 a Lab\u00e1n, narr\u00f3 valientemente el sufrimiento que hab\u00eda soportado:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHe estado contigo veinte a\u00f1os\u2026 De d\u00eda me consum\u00eda el calor, y de noche la helada, y el sue\u00f1o hu\u00eda de mis ojos. As\u00ed he estado veinte a\u00f1os en tu casa; catorce a\u00f1os te serv\u00ed por tus dos hijas, y seis a\u00f1os por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces. Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham, y temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviar\u00edas ahora con las manos vac\u00edas; pero Dios vio mi aflicci\u00f3n y el trabajo de mis manos, y te reprendi\u00f3 anoche.\u201d (G\u00e9nesis 31:38\u201342)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las pruebas de Jacob no terminaron con esta confrontaci\u00f3n (algunas a\u00fan vendr\u00edan despu\u00e9s de reconciliarse con Esa\u00fa). Siquem, hijo de Hamor, el pr\u00edncipe de la regi\u00f3n, agredi\u00f3 sexualmente a Dina, la hija de Jacob, caus\u00e1ndole m\u00e1s trauma. La situaci\u00f3n se sali\u00f3 de control, y los hijos de Jacob, mediante enga\u00f1o, realizaron una masacre en el campamento heveo (G\u00e9nesis 34:1\u201331). Una vez m\u00e1s, el enga\u00f1o juega un papel central. Esta vez no es Jacob, sino algunos de sus hijos quienes act\u00faan como \u00e9l lo hab\u00eda hecho. Despu\u00e9s de que Siquem, pr\u00edncipe heveo, deshonr\u00f3 a Dina, hija de Jacob, quiso casarse con ella. Sime\u00f3n y Lev\u00ed, hermanos de Dina, enga\u00f1aron a Siquem y a su padre Hamor, aceptando el matrimonio con la condici\u00f3n de que todos los varones heveos se circuncidaran. Mientras se recuperaban, Sime\u00f3n y Lev\u00ed atacaron, matando a todos los hombres, incluidos Siquem y Hamor, y saquearon la ciudad. Su plan enga\u00f1oso veng\u00f3 la violaci\u00f3n de Dina, pero provoc\u00f3 una violencia atroz contra muchos inocentes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En resumen, es evidente que Jacob vivi\u00f3 una vida muy dura, tanto antes como despu\u00e9s de reunirse con Esa\u00fa. Cuando Jacob conoce al fara\u00f3n, despu\u00e9s de reencontrarse con Jos\u00e9, le dice:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u2026pocos y malos han sido los d\u00edas de los a\u00f1os de mi vida\u2026\u201d (G\u00e9nesis 47:9, \u05d5\u05bc\u05de\u05b0\u05e2\u05b7\u05d8 \u05d5\u05b0\u05e8\u05b8\u05e2\u05b4\u05d9\u05dd \u05d4\u05b8\u05d9\u05d5\u05bc \u05d9\u05b0\u05de\u05b5\u05d9 \u05e9\u05c1\u05b0\u05e0\u05b5\u05d9 \u05d7\u05b7\u05d9\u05bc\u05b7\u05d9, pronunciado: u-m\u2019at v\u2019ra\u2019im hayu y\u2019mei sh\u2019nei chayyai)<\/span><\/p>\n<p><strong>Devolviendo la bendici\u00f3n robada<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jacob envi\u00f3 un mensaje a su hermano Esa\u00fa, instruyendo a sus siervos que buscaran una audiencia con \u00e9l y dijeran:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAs\u00ed dir\u00e9is a mi se\u00f1or Esa\u00fa: As\u00ed dice tu siervo Jacob: Con Lab\u00e1n he morado, y me he detenido hasta ahora\u2026 y env\u00edo a decirlo a mi se\u00f1or, para hallar gracia en tus ojos.\u201d (G\u00e9nesis 32:4\u20135)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jacob se refiri\u00f3 humildemente a s\u00ed mismo como esclavo (\u05e2\u05b6\u05d1\u05b6\u05d3, pronunciado: eved) de Esa\u00fa. La palabra moderna \u201csiervo\u201d es correcta, pero oscurece un poco el significado original. Jacob reconoce la autoridad y el dominio de su hermano sobre \u00e9l. Sin embargo, cuando los mensajeros regresaron, trajeron noticias inquietantes:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Vinimos a tu hermano Esa\u00fa, y \u00e9l tambi\u00e9n viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con \u00e9l.\u201d (G\u00e9nesis 32:6)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El miedo se apoder\u00f3 de Jacob, convencido de que Esa\u00fa ven\u00eda a matarlo en venganza por su traici\u00f3n de veinte a\u00f1os atr\u00e1s. Dividi\u00f3 a su gente y posesiones en dos grupos, con la esperanza de que al menos uno sobreviviera (G\u00e9nesis 32:7\u20138). Luego Jacob clam\u00f3 al Dios de su abuelo Abraham y de su padre Isaac, pidi\u00e9ndole con valent\u00eda que cumpliera su promesa de hacer su descendencia tan numerosa como la arena del mar (G\u00e9nesis 32:9\u201312). En un acto de arrepentimiento, Jacob busc\u00f3 devolver la bendici\u00f3n robada seleccionando generosos regalos de ganado para Esa\u00fa:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY tom\u00f3 de lo que le vino a la mano, un presente para su hermano Esa\u00fa: doscientas cabras y veinte machos, doscientas ovejas y veinte carneros, treinta camellas paridas con sus cr\u00edas, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.\u201d (G\u00e9nesis 32:13\u201315)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las proporciones del ganado fueron cuidadosamente elegidas para asegurar que los reba\u00f1os de Esa\u00fa prosperaran exponencialmente, devolvi\u00e9ndole as\u00ed f\u00edsica y simb\u00f3licamente la bendici\u00f3n robada del primog\u00e9nito.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque Jacob tem\u00eda por su vida y la de sus seres queridos, su confianza en la promesa de Dios finalmente prevaleci\u00f3. Pero no fue sino hasta que Jacob luch\u00f3 con una figura misteriosa, quien lo bendijo y cambi\u00f3 su nombre a Israel (G\u00e9nesis 32:22\u201331, \u05d9\u05b4\u05e9\u05c2\u05b0\u05e8\u05b8\u05d0\u05b5\u05dc, pronunciado: Yisra\u2019el). Este encuentro fue una rara intervenci\u00f3n divina para asegurar que Jacob, el padre del pueblo de Dios, Israel, no se echara atr\u00e1s en su decisi\u00f3n de encontrarse con Esa\u00fa. De haberlo hecho, habr\u00eda seguido siendo un suplantador, un ladr\u00f3n. El mensajero especial de Dios le declar\u00f3 a Jacob\/Israel que, habiendo luchado con Dios, ahora vencer\u00eda a los hombres. A pesar del miedo, Jacob persever\u00f3 y continu\u00f3 su camino hacia la tierra prometida, donde pronto enfrentar\u00eda al hermano al que tanto tem\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><strong>La reconciliaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El acercamiento de Jacob reflejaba sus prioridades:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY alz\u00f3 Jacob sus ojos, y mir\u00f3, y he aqu\u00ed ven\u00eda Esa\u00fa, y con \u00e9l cuatrocientos hombres. Entonces reparti\u00f3 los ni\u00f1os entre Lea y Raquel, y las dos siervas. Y puso las siervas y sus ni\u00f1os delante, luego a Lea y sus ni\u00f1os, y a Raquel y a Jos\u00e9 los \u00faltimos. Y \u00e9l pas\u00f3 delante de ellos, y se inclin\u00f3 a tierra siete veces, hasta que lleg\u00f3 a su hermano.\u201d (G\u00e9nesis 33:1\u20133)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En lugar de esconderse, Jacob se adelant\u00f3, inclin\u00e1ndose siete veces para reconocer plenamente el derecho de Esa\u00fa a la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito que \u00e9l hab\u00eda robado. Lo que sigui\u00f3 dej\u00f3 a Jacob sin palabras: Esa\u00fa corri\u00f3 a su encuentro, lo abraz\u00f3, ech\u00f3 sus brazos sobre su cuello y lo bes\u00f3. Luego lloraron juntos (G\u00e9nesis 33:4). La traducci\u00f3n oscurece algunos matices adicionales del hebreo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa\u00fa dijo: \u201cSuficiente tengo yo, hermano m\u00edo; sea para ti lo que es tuyo.\u201d (G\u00e9nesis 33:9)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esa\u00fa parece haber usado deliberadamente la palabra hebrea \u201c\u05e8\u05b8\u05d1\u201d (rav), que significa \u201cmucho\u201d o \u201cabundancia\u201d, invocando la palabra del Se\u00f1or pronunciada a su madre Rebeca muchos a\u00f1os atr\u00e1s: \u201cY el mayor servir\u00e1 al menor\u201d (\u05d5\u05b0\u05e8\u05b7\u05d1 \u05d9\u05b7\u05e2\u05b2\u05d1\u05b9\u05d3 \u05e6\u05b8\u05e2\u05b4\u05d9\u05e8, pronunciado: v\u2019rav ya\u2019avod tza\u2019ir) (G\u00e9nesis 25:23). (Consulta la primera parte de este estudio para una explicaci\u00f3n detallada).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez lo m\u00e1s significativo es que Jacob us\u00f3 dos t\u00e9rminos hebreos distintos para describir sus regalos a Esa\u00fa:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSi ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que aceptes mi presente (\u05de\u05b4\u05e0\u05b0\u05d7\u05b8\u05ea\u05b4\u05d9, pronunciado: minjat\u00ed)\u2026\u201d (G\u00e9nesis 33:10)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La ra\u00edz de \u05de\u05b4\u05e0\u05b0\u05d7\u05b8\u05d4 (minj\u00e1) est\u00e1 relacionada con un regalo, ofrenda o tributo ofrecido a alguien, muchas veces en un contexto religioso o ceremonial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cTe ruego que aceptes mi bendici\u00f3n (\u05d1\u05b4\u05bc\u05e8\u05b0\u05db\u05b8\u05ea\u05b4\u05d9, pronunciado: birjat\u00ed) que te he tra\u00eddo\u2026\u201d (G\u00e9nesis 33:11)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Jacob primero pide a Esa\u00fa que acepte su regalo (minjat\u00ed), pero luego cambia a \u201cmi bendici\u00f3n\u201d (birjat\u00ed), reconociendo expl\u00edcitamente la bendici\u00f3n robada que ahora est\u00e1 devolviendo. Desafortunadamente, muchas traducciones (NVI, NTV, NBLA, NASB, RSV, CEB) no captan esta distinci\u00f3n, usando palabras como \u201cpresente\u201d o \u201cregalo\u201d en su lugar (G\u00e9nesis 33:11). Otras, como YLT, RVR, ESV y KJV, s\u00ed utilizan correctamente la palabra \u201cbendici\u00f3n\u201d. Al hacerlo, el primer grupo de traducciones no reconoce que Jacob est\u00e1 devolviendo la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito que antes hab\u00eda tomado.<\/span><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La historia de Jacob revela una verdad atemporal: la gracia de Dios transforma incluso nuestros errores m\u00e1s graves en caminos de redenci\u00f3n. La bendici\u00f3n que rob\u00f3 a Esa\u00fa, impulsado por la ambici\u00f3n juvenil y el consejo equivocado de su madre, no le trajo la prosperidad ni el dominio que buscaba. En cambio, le trajo pruebas que pusieron a prueba su esp\u00edritu y transformaron su coraz\u00f3n. A trav\u00e9s de esas luchas, Jacob aprendi\u00f3 que las verdaderas bendiciones no fluyen de planes humanos, sino de las promesas inquebrantables de Dios. La bendici\u00f3n de Abraham\u2014la presencia de Dios, una multitud de descendientes y una tierra prometida\u2014se convirti\u00f3 en el ancla de Jacob, gui\u00e1ndolo a trav\u00e9s del enga\u00f1o, la dificultad y la p\u00e9rdida. En su valiente acto de devolver la primogenitura a Esa\u00fa, marcado por un arrepentimiento genuino, Jacob dej\u00f3 atr\u00e1s el peso de su pasado y entr\u00f3 en su llamado divino como Israel, el padre del pueblo de Dios. La historia de Jacob nos inspira a soltar nuestras ambiciones ego\u00edstas y abrazar las promesas fieles de Dios. Nos llama a caminar con humildad, confiando en un Dios que redime nuestros fracasos, sana nuestras heridas y nos conduce hacia un futuro lleno de esperanza, prop\u00f3sito y vida abundante.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este art\u00edculo, buscamos demostrar que la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito, la cual Jacob tom\u00f3 de su hermano Esa\u00fa, no le trajo la vida f\u00e1cil de prosperidad y dominio sobre otros que tanto anhelaba. 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